Durante las últimas décadas, sector tras sector ha descubierto que el reconocimiento de la marca, las asociaciones con su nombre, la fidelidad de sus clientes y la calidad que perciben de sus productos son temas indispensables para competir con éxito en el mercado.

Aunque el valor de la marca no pueda medirse precisamente, sí puede estimarse aproximadamente y proveer de un marco de referencia para desarrollar planes de construcción de marca y definir presupuestos.

Pero situaciones como las de la pandemia hacen pensar en recortar las acciones de construcción de marca y ceder terreno a la idea de terminar nuestro emprendimiento para buscar nuevas alternativas de vida.

Si ese es el caso, piensa en estos 3 puntos clave que podrán ayudarte a decidir qué tanto tienes que estirar la marca en tu rol de gestor de la misma:

Constancia

Para hacer que tu marca sea líder no olvides que lo más importante es la constancia, sigue construyendo aún a sabiendas de que pasará tiempo para ver resultados óptimos. La gestión de la marca ha demostrado que toda la inversión en su valor contribuye a que pueda cambiar junto al consumidor y seguir ocupando una posición en la imagen mental que ya tiene de ella.

Estrategia

No se trata sólo de lograr que un consumidor persona se identifique con tu producto, adopte tu razón corporativa y sea fiel a lo que le estás ofreciendo. Se trata de gestionar de tal manera que los clientes potenciales también te consideren como el proveedor ideal para solucionar su problema y cubrir su necesidad.

Evolución

La marca no es estática, evoluciona y cambia junto al mercado y el gusto del consumidor. No por nada estamos ahora escuchando tips para adaptar nuestra vida a la nueva realidad. La revitalización de la marca con un sistema de gestión dinámico siempre traerá beneficios en la capacidad de adaptación a los tremendos cambios en el escenario competitivo al que se enfrentará.

La única alternativa para no quedarse rezagado es construir marca, y esto no se logra de la noche a la mañana, los consumidores se identificarán con ella en la medida en la que la hagan parte de sus corazones, de sus vidas, de su día a día. La construcción de marca es la suma total de las experiencias y percepciones de los clientes.

En fin, no importa qué tan pequeña consideres tu marca, puedes convertirla en una marca sólida a lo largo del tiempo, sólo necesitas de visión para poder crear una estructura sólida que defina procesos que te ayuden a seguir adelante y resistir la tentación a tirar la toalla y no invertir en tu estrategia.


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